miércoles, 23 de abril de 2008

INSENSATEZ



Ayer martes, comparado con los tres días anteriores, fue un día azul claro, casi gris, en el que me parece que no hice absolutamente nada sino arreglar la cocina que se encontraba en estado caótico después de la visita de mi hijita menor y nuestro amigo Samuel, dueño de parte de la PETROBRÁS y de otras empresas no tan importantes. En eso estuve toda la mañana así como llamándolos por teléfono pero solamente al mediodía fue que él me retornó la llamada para decirme que podía ir a Venezuela conmigo a principios de Junio porque le salía el pasaje gratuito gracias al sistema de millas. Es tan pichirre que si no fuese así, no iría. Y yo, que también soy pichirre, quiero ir después del día 5 que es cuando cumplo 65 años y podré viajar también gratuitamente por ley de la edad pero....no en avión sino en autobús. Lástima que no tengo el mismo vigor y la misma insensatez de hace 20 años cuando hice ese viaje junto con mi 4° marido y mis 4 menores hijos en una combi furgoneta de pasageros VW 1078 saliendo de aquí el 1° de Diciembre de 1985 (a las 8 de la noche después de habernos comido la torta de cumpleaños de mi hijo menor) y 22, veinte y dos días después llegamos a Los Teques tan tapuzados de polvo y hediondos que mi mamá no sabía quienes éramos por no reconocernos. Y lo peor, al llegar allá no había agua y tuvimos que ir a bañarnos a Caracas en casa de mi primera suegra que le dijo a mi cuarto marido que él era “un santo”. Y realmente viéndolo bien ahora después de tantos años separados (los 18 que tengo con mi ex –sapo), mi primera suegra era muy sabia.

martes, 22 de abril de 2008

LA YEGUA



Ayer, después de que desayunamos a las once de la mañana con crepes de espinacas, mi hija menor, nuestro amigo Samuel y yo (porque mi ex –sapo estuvo todo el día en la cama enratonado), nos fuimos a la capilla de Nuestra Señora de los Vientos que está en el pico del primer cerro de la cordillera de Los Inocentes. Samuel me preguntó que quién había hecho los escalones (500, de lajas y adoquines de piedra) y entonces le conté la historia de mi retorno a Dios, pues durante 20 años había sido atea, pero una noche en que estaba yo sola con mis 4 hijos menores pequeñitos, comenzó a ventar tan fuerte que llegó un momento en que vi mi vida y la de mis hijos amenazada a tal punto que, en una súplica desesperada e inconsciente, levantando el brazo derecho dije “Virgencita de la Consolación de Táriba, detén ese viento y te prometo construir una capilla en el pico de esa montaña (al pie de la cual estábamos mis hijitos y yo), y milagrosa e instantáneamente el viento PARÓ, después de haber estado furioso durante 6 horas seguidas atormentándome queriendo derrumbar la casita que el propio Samuel nuestro amigo había construido unos dos años antes. Cuando regresamos de la capilla almorzamos y después del almuerzo nos fuimos a la feria de El Alto, donde mi hija anduvo a caballo y yo, de tacón alto, corrí junto con ellos para tomarles fotos. Descubrimos que una de las yeguas que alquilaban se llamaba igual que mi hija menor. Después volvimos para la casa y tomamos café, ellos cargaron la nave y se fueron a São Paulo y me dejaron aquí abandonada y triste pero con una sonrisa de oreja a oreja por lo que corriendo me fui a caminar con mi vecina/mejor amiga/psico-analista/gran cocinera e hija de padre y madre japoneses y entonces me deshice en lágrimas.

lunes, 21 de abril de 2008

LA NAVE


Ayer, en la fabulosa nave espacial, perdón, escapad, Peugeot 2008 de color rojo intenso de nuestro amigo Samuel, nos fuimos él, mi hija menor, mi ex–sapo y yo, a Magé, una ciudad a 30 kilómetros de aquí. Y como llegamos en 2 minutos porque el loco andaba a 180 km. por hora, por lo que bajamos la sierra (de mil metros sobre el nivel del mar hasta 200 metros) a mis súplicas de que “un guerrero de la luz nunca tiene prisa!”, y él respondía preguntando “y un guerrero de las tinieblas??”... pues se me taparon los oídos, de una forma que me parecía que mi cabeza quería explotar, por lo que pensé que habría disfrutado mucho más el paseo si hubiésemos ido en mi Volkswagen escarabajo 1969 verde, a 60 kilómetros por hora, pero gracias a Dios después de la primera cerveza en el bar “Refugio del Bacalao” se me pasó todo. Comimos y bebimos muchísimo y al final creo que se equivocaron en la cuenta porque me pareció baratísima (R$ 48,oo = USD 30.oo) y también conversamos muchísimo porque Samuel es realmente un victorioso, y tiene conocimientos muy buenos sobre bolsa de valores pero también de historia de la humanidad, nos dio un aula magistral sobre el surgimiento de la burguesía en la Edad Media y además nos mostró su barriga negativa tal y cual la tenía mi ex–sapo cuando lo conocí, pero la de Samuel es toda peluda (¡Ay, no entiendo cómo mi hija no lo quiere pobrecito porque él la adora!) y salimos de allí casi a las 11 de la noche, escuchando un CD maravilloso de unos músicos cubanos (Bella Vista Social Club) que fueron descubiertos por un turista gringo. Después ellos quisieron salir de nuevo pero les dio frío y pereza y como tenían una botella de litro y medio de un aguardiente que parecía whisky escocés pero más sabroso y delicado, se quedaron bebiendo y comiendo unos bocadillos = sandwichs que hice de queso con lechuga, tomate y ajo y adoraron. Entonces seguimos conversando hasta la una de la madrugada y él se esforzó tanto para convencerme a que bajara el precio de venta que le puse a mi sitio (750 mil dólares) que estoy sospechando que es él quien terminará comprándome el sitio, aunque yo no di mi brazo a torcer y además le repetí que un guerrero de la luz, jamás tiene prisa.

domingo, 20 de abril de 2008

EL CONCIERTO


Ayer, estaba yo en la cocina haciendo mi paté de espinacas como a las 8 de la mañana cuando oí que el teléfono estaba tocando. Salí corriendo a atenderlo pensando que sería mi vecina pero me quedé sorprendida cuando oí una voz femenina que dijo “mamá”. Le pregunté si era mi hija morena y me dijo que no, que era mi hija menor para decirme que estaba saliendo para acá de São Paulo en ese momento y que vendría con nuestro amigo Samuel. Me puse contentísima y claro, fui a contárselo a mi ex –sapo quien se puso furioso diciendo que ese Samuel no le caía ni un poquito bien y que me olvidara de llamarlo para compartir la misma mesa. Entonces le dije que a mí, no sólo me caían mal todos los miembros de su familia sino que me daban asco y ni por eso era antipática con ellos cuando venían de visita. Pobrecito, se quedó un rato en absoluto silencio y me dijo las últimas palabras que le escuché el resto de ese día: “.. y tardaste 18 años para contármelo?”. Después me fui a mi capilla a rezar para que a mi hija mayor y mi yerno les vaya bien en la nueva audiencia judicial que tienen el lunes y le pedí perdón a Dios por ser tan mala con mi pobre ex–sapo. Pero cuando regresé de la capilla él había dejado limpísimos el cuarto y el baño de los huéspedes e incluso me acompañó a la misa de las 6 de la tarde de todo sábado, pero todo el tiempo sin hablarme ni una palabra. En la noche llegaron mi hija y Samuel y él los recibió y trató muy cortesmente, pedimos una pizza gigante que nos comimos al lado de la chimenea prendida pues hacía frío, acompañada de un maravilloso tempranillo cabernet sauvignon (Osborne Solaz 2005) que mi maravillosa hermana me envió con mi hija menor y de postre Samuel nos brindó un bello concierto de guitarra pero lo mejor fue que, -mientras mi hija y yo hablábamos y veíamos las fotos de su reciente viaje a España-, Samuel y mi ex –sapo acabaron como grandes amigos conversando y riéndose a carcajadas casi abrazados hasta las 4 de la mañana en que nos fuimos a dormir. Y también se contentó conmigo.

sábado, 19 de abril de 2008

LOS ALUMNOS


Ayer serían las 7 de la mañana cuando me puse a seguir limpiando la “biblioteca mayor” y en eso encontré algo que me hizo llorar de emoción: tres diplomas “CERTIFICATE OF MERIT: this certifies that” mi hijo carioca/ mi hija morena/mi hija menor ha completado exitosamente el ‘BOOK ONE The Leila Fletcher piano course”. Firmado: “TEACHER”; yo. “date”:Nov. 1994/Dic. 1994/Abr.1995. AY! Cómo yo era feliz enseñando a mis hijitos a tocar piano y no sabía que era feliz. Claro, mis hormonas me hacían creer que solamente se era feliz amando y siendo amada por un varón. Pero qué animal fui durante casi toda mi vida. La propia bestia. Gracias a Dios que hace 16 años dejé de ovular y llegó mi menopáusea. A las 7 y media se despertó mi ex sapo, le di café, abrí todas las ventanas y como no estaba ventando también abrí las puertas, arreglé el cuarto y me fui a hacer algo MARAVILLOSO, no sé por qué me fascina tanto hacer eso: ser albañil. Estuve toda la mañana y parte de la tarde encaramada sobre el techo del castillo para las gallinas (mi perra Au-au todo el tiempo conmigo, como cuidándome) vedándolo con material reciclado (cajas vacías de leche líquida) encima de las cuales pegaba, con cemento, lajas de pizarra. Creo que me gusta hacer eso porque así me siento útil o, mejor dicho, productiva, y no un simple parásito de la sociedad. En la tarde en el computador de mi vecina traté de ver unas fotos de mi nieto hijo de mi hijo mayor en un tal de FACE BOOK, pero no conseguí. Me imagino que debe ser algo así como este blog o el complicadísimo (para mí) ORKUT. También recibí un mensaje de texto en mi celular de mi hijo mayor y estuve un tiempón escribiendo la respuesta pero no salió por falla del sistema.... qué rabia. Cuando ya me estaba viniendo a mi casa de la casa de mi vecina, ella me regaló un pastel (“pie”) de manzana DE LOCURA. No entiendo por qué tengo tanta suerte, qué bueno es Dios conmigo. Gracias Dioscito.

viernes, 18 de abril de 2008

LA EXCEPCIÓN


Lo mejor que me sucedió ayer, el momento mágico por el que valió la pena haber vivido ese día, fue encontrar, -mientras continuaba la limpieza de la biblioteca mayor, una carta escrita hace 7 años por mi hijo carioca donde decía, entre otras cosas, que “la vida es un libro que no tiene nada escrito, en el cual cada ser escribe su trayecto en vida” (lástima que ni él ni ninguno de mis otros hijos excepto la menor, escribe su blog). Escribió esa carta en São Paulo el día en que el Payard, el mejor o uno de los mejores restaurantes franceses del mundo donde trabajó un mes como camarero, le pagaría. También escribió en esa carta que ‘¡ser un abogado es mi meta!”, pero creo que eso se le olvidó aunque a lo mejor después hace como Alan Magalhães que se gradúa el año que viene de abogado con 39 años de edad. También ayer hablé con mi mamá por teléfono a quien llamé con la intención de hablar con ella apenas un minuto para pedirle un favor pero hablamos lo que me pareció (con la paranoia de deudas que estoy viviendo) una hora. ¿Qué será lo que nos pasa a mi y a todos mis hijos que casualmente estamos todos a la vez pasando por un mismo período de rollos con dinero? Bueno, creo que la excepción es mi hija morena. A las 4 y media de la tarde salí a caminar con mi vecina una hora por la bella urbanización privada llamada “Granja Comari” y, cuando regresamos, su energúmeno marido (a pesar de lo cual ella lo adora y ya tienen csi 50 años de casados) comentó que iba a entrar con un juicio para acabar con esa privacidad ilegal.... aunque es gracias a esa privacidad que la urbanización es bella, con dos lagos de aguas limpias llenas de peces y cisnes y jardines floridos bien cuidados. Pero yo le sigo la corriente y le doy la razón sobre todo porque él mismo reconoce que los jueces son los primeros impostores en este país....(y quién sabe en cuántos otros países).

jueves, 17 de abril de 2008

ASTERIX


Ayer terminé de leer el primer capítulo del libro que el libanés de 82 anos quiere que yo traduzca. Y resulta que hay allí una foto de hace unos 40 años donde él aparece con otros dos tipos. Bueno, yo me lo imaginaba parecido con Sean Connery pero yo deseaba que no se pareciesen para no desestructurar mi relación de 18 años con mi ex –sapo, y si ese libanés no estuvo los últimos 40 años haciendo musculación y dieta, implante de cejas, y cirugías de orejas, nariz, labios, párpados y pescuezo, pues él y Sean Connery son absolutamente antagónicos de la cabeza a los pies. A lo mejor él se imagina que soy alta o esbelta, que mi nariz no es de tubérculo sino pequeña y fina, que mi cabello es largo, liso, negro, y cuando vea mi tamañito (menos mal que como dice Ásterix, “tamaño no es documento”) y mi enorme nariz de bruja y mi cabello blanco, corto y erizado, pues le pasa lo mismo que a mí y respira aliviado por no sufrir para serle fiel a su mujer. En la mañana estuve trabajando como sirvienta de herrería ayudando a mi ex –sapo a colocar un portón. No sé por qué él se empeñó en que fuera a ayudarlo pues no hice nada sino pasarle las herramientas que me pedía como una enfermera le pasa a un cirujano lo que él le pide mientras opera a alguien. Además, él nunca me pide que lo ayude en campo. Mi trabajo es de oficina: cálculos matemáticos previos, presupuestos, contabilidad... Pero es que el portón era en casa de mi vecino cuya mamá “mãe de santo” o hechicera está viviendo allí desde que la Miss Teresópolis 1974 la expulsó de su mansión. Y el bobo de mi ex –sapo le tiene miedo a las brujas. Pero era como un presentimiento, porque después (ya yo había regresado a la casa) llegó el marido de mi mejor amiga y comenzó una discusión acalorada muy grave por causa de un tanque azul que el hijo de la hechicera va a colocar justamente frente a la ventana de su sala. Mi ex –sapo se asustó mucho porque nunca había estado tan cerca de una persona tan agresiva y violentamente alterada. Salió corriendo y sólo volvió a terminar el portón cuando ya era casi de noche.