Ayer terminé de leer el libro “Wittgenstein!” de Contador Borges, pero lo empecé inmediatamente a leer de nuevo porque mi vecina y mejor amiga me lo pidió prestado y no quiero que, cuando ella lo comience a comentar conmigo, piense que soy una burrita (aunque ella considere que los animales sean superiores a los seres humanos. Pero me siento burra cada vez que me acuerdo interrumpí mi curso de Desarrollo Rural y regresé a Venezuela estando en Inglaterra embarazada de mi hijo menor quien hoy tendría nacionalidad británica y dos años después también me comporté asnalmente regresando a Venezuela estando en Brasil embarazada de mi hija menor, sólo porque no aguantaba más lavar los vasos que ensuciaban mi 4° marido y sus amigos en las fiestas de 3 días y 3 noches seguidas que él hacía regadas a aguardiente y marihuana. No sé qué me pasaba que cuando estaba embarazada como que perdía la cabeza. Menos mal que gracias a Dios ya me vino la menopausia y desde entonces es que disfruto de la vida porque hasta entonces mi vida fue un tormento. Pobrecitos todos mis ex -maridos a quienes sin querer hice sufrir muchísimo y claro, pobrecitos mis hijos a quines es hice un daño irreparable. Por cierto, en el programa “Fantástico” del domingo pasado hubo un cuadro llamado “sexo opuesto”donde un tipo quiere tener y anda buscando 4 novias que así como las fases de la luna estén en la fase de ovulación en semanas diferentes ya que las otras tres fases de la mujer son la de la tensión pre-menstrual, la de la menstruación y la otra se me olvidó cuál, pero las mujeres, -antes de la menopausia-, solamente son soportables en una única semana del mes que es cuando, por estar ovulando, creen que su marido es maravilloso, aunque no le sea, lindo y bello aunque sea horroroso, le perdonan todos sus errores y vicios y los aman). En la tarde fui a caminar con ella y antes le devolví las ollas que me había prestado para la fábrica de mermelada y le conté muy triste que a mi ex -sapo no le había gustado la mermelada y encima me había recomendado que me comiera yo sola el contenido de todos los frascos porque a nadie le iba a gustar eso.... Pero mi amiga me convenció para que perseveráramos hasta el séptimo error. Ojalá que la otra socia, Doña Rita Caldo de Cana también esté de acuerdo
miércoles, 30 de abril de 2008
LA LUNA
Ayer terminé de leer el libro “Wittgenstein!” de Contador Borges, pero lo empecé inmediatamente a leer de nuevo porque mi vecina y mejor amiga me lo pidió prestado y no quiero que, cuando ella lo comience a comentar conmigo, piense que soy una burrita (aunque ella considere que los animales sean superiores a los seres humanos. Pero me siento burra cada vez que me acuerdo interrumpí mi curso de Desarrollo Rural y regresé a Venezuela estando en Inglaterra embarazada de mi hijo menor quien hoy tendría nacionalidad británica y dos años después también me comporté asnalmente regresando a Venezuela estando en Brasil embarazada de mi hija menor, sólo porque no aguantaba más lavar los vasos que ensuciaban mi 4° marido y sus amigos en las fiestas de 3 días y 3 noches seguidas que él hacía regadas a aguardiente y marihuana. No sé qué me pasaba que cuando estaba embarazada como que perdía la cabeza. Menos mal que gracias a Dios ya me vino la menopausia y desde entonces es que disfruto de la vida porque hasta entonces mi vida fue un tormento. Pobrecitos todos mis ex -maridos a quienes sin querer hice sufrir muchísimo y claro, pobrecitos mis hijos a quines es hice un daño irreparable. Por cierto, en el programa “Fantástico” del domingo pasado hubo un cuadro llamado “sexo opuesto”donde un tipo quiere tener y anda buscando 4 novias que así como las fases de la luna estén en la fase de ovulación en semanas diferentes ya que las otras tres fases de la mujer son la de la tensión pre-menstrual, la de la menstruación y la otra se me olvidó cuál, pero las mujeres, -antes de la menopausia-, solamente son soportables en una única semana del mes que es cuando, por estar ovulando, creen que su marido es maravilloso, aunque no le sea, lindo y bello aunque sea horroroso, le perdonan todos sus errores y vicios y los aman). En la tarde fui a caminar con ella y antes le devolví las ollas que me había prestado para la fábrica de mermelada y le conté muy triste que a mi ex -sapo no le había gustado la mermelada y encima me había recomendado que me comiera yo sola el contenido de todos los frascos porque a nadie le iba a gustar eso.... Pero mi amiga me convenció para que perseveráramos hasta el séptimo error. Ojalá que la otra socia, Doña Rita Caldo de Cana también esté de acuerdo
martes, 29 de abril de 2008
LA MERMELADA

Ayer, por fin, fue el día glorioso de la inauguración , por dos semanas postergada, de la fábrica de “Mermelada Suiza” cuyos socios-propietarios son: mi vecina/mejor amiga/psico-analista y gran cocinera, doña Rita-Jugo-de-Caña y yo. La manufacturación es mi responsabilidad; Doña Rita fornece la materia prima y mi vecina las ollas y frascos. Yo estaba entusiasmadísima y mi vecina decía: “cuidado, eso significa ‘fuego de paja’”.... A las 8 de la mañana ya estaba Doña Rita moliendo la caña. En 10 minutos me entregó 8 litros de jugo para que yo trabajara (mi ex –sapo dijo que para que yo jugara) hasta la una y media de la tarde en la cocina, hirviendo los frascos, los limones y el jugo de caña, cortando, planchando y deshilando las telitas para pegar en las tapas (y no se notase que estaban oxidadas), etc. Total, inventé eso porque adoro comer pan con mermelada al desayuno y después del almuerzo pero los brasileños no son muy adeptos a mermeladas y menos amargosas como la que hice de limón, por lo que no se la encuentra en ningún supermercado. Salieron 4 frascos de un líquido muy aguado que coloqué en la nevera para que cuajara la gelatina. Entonces me fui a dormir y después almorcé y me arreglé para salir con mi ex –sapo a la ciudad para comprar lo de siempre además de los ingredientes para los ñoquis y lentejas de la brujería de mañana para que nuestro dinero sobre. Al regresar de la ciudad, ¡Qué decepción!, todo seguía igual dentro de los frascos. Errar es natural: la gelatina había hervido como media hora y no podía ser así. Pero fui muy feliz sintiéndome productiva y no, como vive acusándome mi ex –sapo, siendo un parásito de la sociedad, aunque muchas personas piensan y hasta tienen valor de decirlo, que él es mi gigoló o que yo lo mantengo. Tal vez tengan razón, aunque él con su trabajito de herrero gana 3 veces más que yo con mis rentas de las antenas de rastreo, mi pensión o jubilación venezolana (aunque hasta ahora no la he podido usar) y el estacionamiento en mi terreno de la furgoneta de Doña Rita-jugo-de-caña. Mi hijo carioca dice que la culpa de nuestro desequilibrio financiero es el vino. .. ¿Será?
domingo, 27 de abril de 2008
ÑOQUIS

Hoy, en mi programa predilecto de TV (Globo Rural que comienza a las 8 de la mañana), vi algo que me dejó impresionadísima: ¡una viejita de 88 años cultivando, sin ayuda de nadie, una huerta productiva, mayor que la mía! Claro, era japonesa aunque la huerta está en Brasilia, capital de Brasil, y fue la primera huerta de esa ciudad (siendo que la primera cosecha fue ofrecida al entonces Presidente Juscelino Kubitschek (1902 1976)) . Decidí, pues, trabajar todo el día en mi huerta así como mi papá trabajaba todos los domingos en su rosal en Corralito, donde tenía rosas de todos los colores, hasta negras, y de todos los países del mundo que le regalaban los jaladores de mecate. Y decidí trabajar en mi huerta de la misma manera que hice el Camino de Santiago con mi hija y mi nieta morenas, que caminábamos una hora después de la cual descansábamos diez minutos sentándonos sobre una especie de mantel, quitándonos los zapatos, comiendo algo y finalmente haciéndonos masajes con loción para pies. Pero después pensé que en vez de trabajar solamente en la huerta, podría trabajar en el “área agropecuaria”, pintando las paredes del castillo de las gallinas, mojando las 19 plantas que tengo dentro de casa en sus respectivos potes y en una caja de huevos sin huevos pero con tierra, más de 20 brotes de tomate, escribiendo el informe sobre mi área agropecuaria, etc. Total en la huerta solamente trabajé una hora. En la tarde dormí mucho y conversé con mi vecina/mejor amiga/gran cocinera y me contó que sus amigos más ricos tienen la manía de comer, -el último día del mes-, ñoquis con lentejas en un plato debajo del cual colocan un billete de un dólar que después guardan en la cartera pero no lo usan. Volví corriendo a mi casa y anoté en la lista de compras los ingredientes para hacer ñoquis pasado mañana.
sábado, 26 de abril de 2008
LA NEVERA

Hoy, como todos los sábados, mi ex –sapo y yo fuimos a la ciudad para ir a la misa de las 6 de la tarde, pero que, como estamos en otoño, no es de la tarde sino de la noche, y antes de la misa vamos al supermercado y compramos lo que necesitamos para dos días: que si vino, que si pan, etc. Yo estaba toda entusiasmada porque pensaba pagar con la tarjeta de crédito que mi hijo mayor me había actualizado ayer, sin miedo de que extrañasen que la tarjeta fuese de otra persona (mi hijo carioca) ya que en ese supermercado me conocen muy bien desde hace mucho tiempo, pero, cuando fui a pagar, apareció en la pantalla de la caja las palabras: “no autorizada”. ¡Ay!, ¡Qué decepción! Menos mal que ya tenía preparada la otra tarjeta, la de siempre, la mía propia, pagué y nos fuimos a misa. En la mañana había ido a mi capillita y agradecido mucho por la actualización o activación de la tal tarjeta venezolana. Al regresar de mi capillita desayuné leyendo “Wittgenstein!” y supe que él y Hitler habían sido colegas en la misma escuela, ambos austriacos de Viena. Por cierto, el libanés escritor de “Terrorismo legalizado” tiene pinta por lo que escribe de ser nazista y creo que se puso bravo conmigo porque le dije que no traduciría su libro por ser demasiado trágico y me sentí muy mal, con náusea, cuando leí el principio del capítulo 3. Hoy pinté la puerta de hierro del castillo de las gallinas que mi ex –sapo colocó. También dejé limpiecita por fuera la nevera pequeña. La grande, que es enorme y nos la regaló mi vecina y mejor amiga pero gasta mucha electricidad, sólo la usamos como tal cuando hay fiesta. Mientras tanto es armario de envases de plástico y paquetes sin estrenar de comida seca.. Antes de entrar en el supermercado fuimos a la agencia de lotería y jugamos para el sorteo que ocurrió a la hora en que comenzó la misa. Bueno, voy a conectarme a la Internet ¡para $aber $i ganamo$ o, mejor dicho, $i mi ex –$apo ganó (porque hice la apuesta con el dinero que él me dio, fruto del sudor de su frente, pobrecito).
LA MESA DE TRES PATAS

Ayer, cuando me desperté de mi pre-siesta como a las 4 de la tarde (aproveché para dormir bastante porque mi vecina no podía ir a caminar), prendí mi celular e inmediatamente tocó un aviso de mensaje y cuando lo abrí, ¡aleluya!, no podía creerlo, al fin, mi hijito mayor, después de 19 llamadas (para que le soplara las respuestas a las preguntas que le hacían para activar la tarjeta de crédito de un banco venezolano que mi hijo carioca me regaló antes de irse a España), había conseguido activarla. Ahora tendré que esperar que envíen la clave por correo a casa de mi mamá... Estoy felicísima y ando como loca limpiando todo lo que veo sucio, porque no es posible que sea simple coincidencia todo lo bueno que me está pasando desde que comencé a aplicar seriamente ese tal de Feng Shui. Después, de noche, mi hijo mayor me llamó para contarme sus peripecias cuando no sabía las respuestas y nos reímos a carcajadas. Me preguntó que cómo iba a gastar el dinero y le dije que antes de irme a Venezuela quería terminar el castillo de las gallinas. Entonces me dijo que no, que primero pagara los impuestos y las deudas y después me pusiera a jugar de armar castillitos. Y pensar que en la mañana yo había ido al correo a ponerle una carta a la suegra de mi sobrina sevillana y no tenía suficiente dinero para las estampillas ni se podía pagar con cartón de crédito. Voy a tratar de controlarme y seguir los consejos de mi hija menor y dejar guardado algo. En la tarde por E-mail le conté a ella que en The Secret había visto que para obtener lo que uno desea hay que hablar, escribir, actuar y sobre todo sentir como si ya ese deseo estuviese en la palma de la mano de uno. Debe ser una combinación de esa sensación junto con la eliminación del mugre, y como lo único que hago siempre es orar y orar, entonces debe ser algo así como una mesa sostenida por tres pATAS. Por lo menos a Dios y la Virgen les puedo hablar y decirles: ¡GRACIAS, GRACIAS DIOS MÍO, GRACIAS VIRGENCITA ¡.
viernes, 25 de abril de 2008
MAYO EN ABRIL

Ayer cuando llegué a las nueve de la mañana al taller de herrería de mi ex–sapo (que queda al lado de mi casa), casi me desmayo, pues las "Flores de Mayo" de la entrada ya se habían abierto a pesar de que todavía estamos en Abril. Entonces regresé a mi casa a buscar la cámara y, extasiada, les tomé una foto. Después agarré una escardilla y me fui a la huerta con mi ex–sapo que, como siempre, no quería ir, pero fue y me ayudó a limpiar uno de los 19 caminos que hay entre las 18 camas que la componen. Estuvimos allí una media hora después de la cual me fui a desayunar y él se fue a la ciudad a hacer compras. Entonces mi vecino Beto me trajo el CD con la película Soylent Green que yo quería mucho ver porque a pesar de que fue hecha hace 40 años, se trata de un asunto en actualidad, pues Lula el presidente de Brasil prohibió la exportación de arroz y el ejército será colocado en los puertos para garantizar su orden y evitar la escasez de alimentos aquí. Y en vez de terminar la limpieza de las otras paredes de la cocina, me puse a ver la película aprovechando que no estaba mi ex –sapo para llorar de envidia porque supuestamente él trabaja muchísimo y yo no hago sino leer libritos, chismear caminando con mi vecina, tocar mi piano desafinado, ver películas, etc. En la tarde casi de noche tocó el teléfono y, sorpresa, era mi hijo mayor, todo alegre, feliz y contento, sin prisas, y dispuesto a actualizar la tarjeta de crédito que me regaló mi hijo carioca. Total que tuvo que llamarme unas 5 ó 6 veces pues siempre le preguntaban algo que él no sabía sobre su hermano, como por ejemplo la fecha de nacimiento, y otras preguntas que el banco tramita por seguridad. . Y todo para DEPOSITARME en esa cuenta lo que necesite. ¡AY! No lo podía creer. La magia Feng-Shuisiana estaba comenzando a resultar, gracias a Dios. Hoy redoblaré mis esfuerzos de aseo absoluto para ver si conseguimos terminar de actualizar la tarjeta de crédito y también tendré que llamar a mi hijo carioca por teléfono para preguntarle algo que el banco pregunta pero ni yo sé la respuesta.
jueves, 24 de abril de 2008
LA PARED

Ayer, en este Estado de Río de Janeiro, fue un día feriado por ser el día de San Jorge, el santo guerrero. Me pregunto si todavía estará, en la plaza principal del Asentamiento Campesino San Jorge (muy cerca del pueblo de Caruao, Estado Vargas, VENEZUELA), una estatua tamaño natural de San Jorge sobre su caballo que yo hice en bajo-relieve para pagar una promesa a San Jorge si salvaba el asentamiento de desaparecer bajo las aguas de una represa que abastecería a Caracas. El milagro fue por allí por 1978 y la promesa la cumplí unos seis años después. Nunca más volví a aquel lugar. Pero bueno, lo más sabroso, delicioso que me sucedió ayer fue tomar baño después de haber estado toda la mañana en la cocina limpiando la pared principal que hacía un año y medio que no la limpiaba. Yo sentía como si la mitad de aquel mugre se hubiese transferido para mi cabello, rostro, brazos y ropa. Creo que ahora sí, según la teoría Feng Shuisiana que me enseñó mi primo Nelson, estoy bien encaminada para ganar la lotería o por lo menos dinero suficiente para salir de mis deudas y terminar el castillo de las gallinas, aunque las otras paredes de la cocina, -que yo sí había limpiado hace casi un año-, ya están de nuevo sucias. Y las ventanas también están horribles. Probablemente tendría tiempo para dejar y mantener mi casa limpia si no hiciese una hora de gimnasia diaria, y si no saliese para caminar todos los días una hora y media con mi vecina, y si no tocase todos los días una hora de piano, y si no y si no, y si no... Comencé a leer el libro titulado “Wittgenstein!” de Contador Borges (Ed. Iluminuras Ltda. São Paulo, 2007) en portugués que me dejó prestado mi hija menor cuando estuvo aquí. Ella tiene ideas marxistas pero da consejos burgueses, como que me separe de mi ex–sapo por ser él un tipo de baja extracción lo que me perjudica socialmente. Pobrecito, pero de que me provoca librarme de él, me provoca. Claro, de común acuerdo, de una manera pacífica. Y mientras tanto... empujo ese asunto con la barriga como empujé más de año y medio la limpieza de la pared principal de la cocina.
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